10 ago. 2007

¡Es una niña!

No saben la alegría que acabo de tener al saber que mi amiga que vive en Australia, acaba de ser abuelita de una niñita. Su hija mayor Sue, ya es madre y a ella le voy a dedicar este hermoso poema ,de nuestra poetisa Gabriela Mistral.

DULZURA

Madrecita mía, madrecita tierna, déjame decirte dulzuras extremas.

Es tuyo mi cuerpo que juntaste en ramo; deja revolverlo sobre tu regazo.

Juega tú a ser hoja y yo a ser rocío: y en tus brazos locos tenme suspendido.

Madrecita mía, todito mi mundo, déjame decirte los cariños sumos.

Gabriela Mistral

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